Aquel concierto fue grabado y editado después como Tower
El 22 de julio de 1995, día de Santa Mª Magdalena de hace 30 años, di un concierto en la Torre Magdala de Rennes-le-Château, organizado por Jean-Luc Robin, con quien tenía amistad y era el administrador de los ex dominios del Abad Saunière, aquel párroco que había encontrado documentos y pergaminos supuestamente relacionados con la vida secreta de Jesús y de María Magdalena en el sur de Francia y una supuesta hija de ambos llamada Sara, que se había instalado en las cercanías del Monte Fourcat, en la actual aldea Cazenave, uno de los enclaves donde se refugiaran los 4 cátaros huidos antes de la rendición de Montségur, en el año 1244, y quienes custodiaron algunos de los tesoros más preciados que no debían caer en manos de la inquisición, entre los que aparentemente se encontraba un bebé del linaje de Jesús: la sangre real o «sang-reial» / santo grial que, por intereses creados, las huestes del Vaticano financiadas por el Papa Inocencio III, pretendía borrar del mapa y de la historia.
De aquel linaje de Sara, y de ser medianamente cierto esto, perduraron, a lo largo de los siglos, miles de descendientes actualmente desperdigados por el mundo. Algunos más directos e incluso conservando el apellido de la aldea y llevando a cabo en la Tierra parte del trabajo que quedó pendiente tras el exterminio de los denominados «herejes», quienes se consideraban los verdaderos herederos de Jesús y no de la iglesia portentosa y supremacista de Pedro, opuesta a la que debería haber enarbolado la Magdalena junto a otros discípulos perseguidos y desplazados por lo que después se constituyó como la religión «católica-apostólica y romana», que generó sucursales políticas, financieras y legales que hasta el día de hoy tienen al planeta sumido en actitudes que derivan constantemente en enfrentamientos, supremacismo, expolio, guerras y corrupción generalizada a través de sus representantes políticos en prácticamente todos los países occidentales del mundo.
Lo mío es la música y escribir; más que un trabajo, algo así como una misión.
Pero no por ello dejo de analizar (a mi manera) lo que sucedió y continúa sucediendo.
En cada una de mis músicas (hasta en la canción más simple) hay un mensaje, a veces explícito, a veces oculto. No tiene por qué ser algo trascendente o para salvar a la humanidad de no se sabe bien qué. Son pequeñas señales, percepciones que pasan por mi cuerpo.
Y en mi deambular por la vida, sucede lo mismo, por voluntad propia y para preservar un ¿legado? que no está, en principio, abierto a todas las personas, ya que el ADN crístico tiene características y poderes sobrenaturales que no pertenecen a este mundo y que no pueden estar en manos de los inconscientes que generalmente nos gobiernan, ni en gran parte de quienes, desde lo oficial o alternativo, se arrogan actitudes y actividades que rozan lo esperpéntico en busca de $$$, surgen, pues, algunas actitudes que se expresan en el arte, en escritos y en obras de distinto calibre. Siempre fue así a lo largo de la historia. Con o sin mensaje.
Mientras tanto, a 30 años de aquel concierto, recuerdo un Rennes-le-Château que ya no existe, dado que ahora el pueblo es un bazar al servicio de iluminados y descubridores de verdades, previo pago de las cantidades estipuladas. Rennes es como una Lourdes pagana; un lugar de peregrinación en el que nadie encontrará absolutamente nada. Por eso, desde que murió Jean-Luc (2008), en casi 20 años sólo fui dos veces y quedándome allí no más de media hora.
Actualmente hay otros buscadores. Y el que busca no encuentra.
En ese sentido me considero un trovador, un «encontrador»; alguien a quien las cosas, las personas y los hechos, le llegan. Y así fue a lo largo de toda mi vida.
Y también recuerdo muy bien que, a los pocos días de aquello en Rennes, un 31 de julio de 1995, grabé la suite The Meadows of Englewood, junto a mi amigo guitarrista, pianista y ex fundador de la banda Genesis, Anthony Phillips, que también catapultó mucha energía en distintos frentes que ahora no son motivo para este post.
¡Feliz Aniversario, Tower!
Y a quienes buscan, mi consejo es que se queden tranquilos, salvo que sus intereses sean entretenerse y disfrutar de la natura, o bien, vender libros, organizar talleres, cobrar por viajes…
Entonces sí continúen moviéndose, pero por favor no me hablen de espiritualidad ni de grandes hallazgos. Merci.
Link YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=2yvF5rfEvhE&list=RD2yvF5rfEvhE&start_radio=1
Link Spotify: https://open.spotify.com/intl-es/album/7EXkE4xoPLMFMzBdJyYtKP