En tiempos de Touch & Go y de escaso compromiso, recuerdo y asocio esta frase en inglés a la famosa «pared» del fútbol, inventada por algún argentino o brasileño que sabía que si uno se queda mucho tiempo con la pelota encima, acaba en el suelo y encima golpeado.

Por eso los hombres más deseados son los que van y vienen y que nunca se quedan en sus casas. Nada mejor que extrañar a una persona para quererla.

Bach, que tocaba muy bien ese instrumento llamado «órgano», escribió su célebre Tocata y Fuga (¡y en re menor!), que es para mí el equivalente al Touch & Go que hoy en día practican tantos buenos o mediocres amantes.

¡Qué de hijos tuvo Bach! En fin…