Con Jean-Luc Robin en su restaurante de Esperazà, Francia, al que fui a comer casi a diario durante mucho tiempo

Primero me llegó la noticia de la muerte de Mª Dolors Laffitte, que era cantante del dúo «El Trobadors» junto a su ex esposo Alfons Encinas. Nos conocimos hace más de 20 años, en un encuentro internacional que se organizó en Jaca (Huesca), y al que asistieron el siempre recordado médico naturista Eduardo Alfonso, el místico José Marcelli y otras personalidades.

Un par de años más tarde organicé unas charlas en el Real Círculo Artístico de Barcelona, a pocos metros de la Catedral, e invité a muchos amigos de entonces como el parapsicólogo Francisco Rovatti, el fotógrafo Mateo Mateu, José Luis Martín y Bertha de «Popular 1», a Kartar Singh, Ricardo Román, Martín Brunet, mi amigo Ronald Lloyd, al ufólogo Antonio Ribera y a Angel Gordon. También estuvieron los Brahma Kumaris y el baterista Juan Punyet y ‘Los Trovadores’, con quienes toqué un par de piezas que improvisamos; una de ellas dedicada a Esclarmunda de Foix.

Luego ellos se separaron como pareja y musicalmente pero coincidimos alguna vez en otros festivales o congresos.
Dolors Laffitte fue una cantante estupenda y una mujer de fuerte personalidad. Una vez estaba tocando y subió al escenario y empezó a cantar siguiendo mi música. Fueron momentos mágicos irrepetibles.

Su forma de ser alternativa y anti-industria musical la relegó a un segundo plano pero bien podría haber estado ella a la altura de una Mª del Mar Bonet, por ejemplo.

Y hace dos días, y también a los 58 años, falleció mi amigo Jean-Luc Robin, chef y recientemente elegido Alcalde Adjunto de Rennes-le-Château, además de escritor y figura clave en la segunda mitad de los años 90s para hacer revivir la fuerza que necesitan aquellos perdidos Dominios del Abad Saunière.

El día de su muerte habíamos hablado por teléfono y 4 o 5 horas antes de su partida me envió un mail.

Durante la mañana siguiente, y sin saber aún que había fallecido, estuve compaginando un reportaje suyo con fotografías para «Más Allá» y otro más reducido para «Universo Holístico», la nueva revista que edita Fernando Cabal y en la que colaboro mensualmente.

Cuando acabé y le di a la tecla de «intro» para enviarle un mail a Jean-Luc, sonó el teléfono y era su mujer y ahora viuda anunciándome su deceso durante la noche anterior. Quedé paralizado por semejante sincronicidad.

Jean-Luc iba a pedir autorización para realizar excavaciones arqueológicas en la Iglesia y en la Torre Magdala de Rennes, donde se encuentran esas criptas aún no analizadas. El misterio continúa. ¿Están ahí enterrados Mª Magdalena y su hija Sara, nacida de su relación con Jesús? El enigma y las conspiranoias continúan. Jean-Luc Robin murió a 24 horas de asumir como nuevo Alcalde Adjunto de esa peculiar Ville situada a 35 km. de donde actualmente resido.

Días tristes cuando los amigos parten…