Según la profecía de San Malaquías queda un sólo Papa para el final de los tiempos.

Pero ¿a qué se referiría dicha profecía? ¿A qué clase de final de los tiempos? ¿Al final de esta civil – ización occidental y capitalista? ¿Al final del Vaticano? ¿Al final de todo un ciclo histórico que tuvo a Roma como su horizonte de referencia? De ser así, ¿estaremos asistiendo a los últimos suspiros de una Europa a punto de jubilarse o, peor aún, a punto de desaparecer?

Hace unos días me escribió Yodi Godoy, que fue guitarrista-fundador en 1967 del grupo de rock por excelencia de la Argentina: Vox Dei. Y hablando de Roma, Vox Dei tuvo un nombre bien evocador de lo que representa Roma, y su obra cumbre fue, en 1971, La Biblia. Pero su principal compositor, el guitarrista, violinista y cantante Ricardo Soulé, no lanzaba mensajes tradicionalmente católicos sino, más bien, crísticos no dogmáticos. Era un joven que hablaba de Jesús y componía algunas de las canciones más logradas del rock en español pero que salía en las tapas de los discos con un porro en la mano, en pleno período de redadas y persecuciones varias. A su lado, Willy Quiroga, con su larga barba y curriculum de ex piloto militar; toda una garantía de respeto para rockeros que desafiaban al sistema confundiéndolo al pedirle al obispo de Buenos Aires que escribiera una nota sobre aquel doble LP que fue La Biblia o haciendo video-clips del disco en una iglesia, que hoy podemos contemplar en ese gran banco de imágenes que es Youtube. Vox Dei en un curioso video en el que Soulé (la mejor voz del soul sesentero y setentero argentino) se dedica exclusivamente al violín, olvidando la guitarra y su armónica de siempre: http://www.youtube.com/watch?v=t-iIFo0a5Qo Soulé dejó Vox Dei hace 10 años pero el primero que marchó de la banda fue Yodi, en 1970, para continuar con su trabajo en la Mercedes Benz.

Y Willy, con 72 años, sigue al frente de un Vox Dei medio descafeinado que actualmente recrea los viejos éxitos de la banda. Yodi me decía ayer que Buenos Aires es una verdadera invasión de países limítrofes con jóvenes de Paraguay, Bolivia, etc., que ven en dicha ciudad una especie de Nueva York o París en la que pueden disfrutar de una vida como en cualquier buena capital del norte y hasta obtener beneficios de asignaciones sociales, etc., etc. Pero con el inconveniente de que su cultura no coincide ni con el rock o el tango porteño, ni con esas cosas que le dieron tanta personalidad a la capital argentina, y que a cambio traen lo que se denomina cumbia villera y lo peor de los Latins, y que esto se está volviendo un verdadero problema para la clase media porteña, que se ve amenazada y en peligro de extinción. Esta etapa de cambios y de Gangnam Style, sin duda pienso, nos traerá otros colores, otros aromas… Y quizás la profecía de San Malaquías no necesariamente tenga que ver con el Final de los Tiempos sino con el final de un tiempo (en minúscula). Un tiempo en el que hombre blanco mandar, dominar y conquistar Tierra. Pero Tierra ser de muchos colores y culturas y ahora venir turno de color amarillo o mate. Y este último Papa ser muy blanco y tal vez saber profecía y decidir que no querer ser papanata final del barco con paypal y sus cuentas papales. Por eso mejor despedir Papa con Beach Boys y desear que nuevo Papa ser más Latin, por si acaso hubiera que lidiar con los Gangnam Style de alguna Corea rabiosa: http://www.youtube.com/watch?v=BfHTs_94uys