Mis hijos mayores vivieron el mundial con mucho interés. Claire y Adrien se volvieron fans irreductibles de Argentina, mientras descubren las bondades de este país que, durante una buena temporada (quizás a veces por ignorancia, quizás en otras por envidia de algunos) en España fuera descrito como «pobre», «inseguro», etc.

A medida que íbamos a sitios, a estupendos centros comerciales, a tomar o a comer algo al centro de la ciudad o a las afueras, a recorrer lugares, al cine, regresando a distintas horas del día, dejé que mis hijos comprobaran por sí mismos las tendenciosas opiniones que pretenden rebajar a un país maravilloso a la categoría de algo sin nivel.

Pero yo nunca quise entrar en estos juegos descalificatorios, con mi país o con cualquier otro. Cuando durante un viaje alguien me decía cosas en contra de España, yo salía defendiendo a ese país en el que viví muchos años y tengo excelentes amigos y una parte importante de mi vida allí entregada y compartida. Cuando me dicen que si los norteamericanos, que si Estados Unidos, o cuando me dicen que si Argentina, etc., a tod@s les respondo lo mismo: que viajen y se queden allí una temporada. Si no pueden hacerlo, sería mejor que no se creyeran tan vivos o listos como para opinar sobre el mundo en el que viven sin mover su trasero de internet o del Facebook. Pero gente que tiene siempre la razón sigue habiendo, por desgracia…

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Unicenter (Buenos Aires). El Mundial en uno de los Shoppings o Centro Comerciales que abundan cerca de la ciudad. Foto: Claire Cazenave.

Alemania 1 Argentina 0
Tras disfrutar de la final de Río en casa de mi sobrino Ezequiel, regreso al otro río: al Río de la Plata, ya que un río de plata es lo que voló de este país en los últimos 70 años.
Las declaraciones de Messi fueron contundentes: «y……. ganaron los ‘advers – arios’ «.
Messi parece más destinado a un podio como el de Cruyff y Di Stefano que a la gloria máxima de Pelé y Maradona. …
En el palco se notó la falta de la presidenta Cristina Fernández Wilhem (descendiente de los Wilhem alemanes), cuyo corazón genético quizás estuvo partido durante todo el partido.