CON DIEGO MIZRAHI EN VALENCIA

 

 

 

 

Diego es el guitarrista más televisivo de la Argentina. Con 3 programas al aire, que se emiten y reproducen en varios canales por cable, en 2023-24 fui por él invitado a dos de ellos: Metepúa y Jam Session.

Fueron aquellas dos entrevistas super amenas para mí, porque Diego sabe llevar la conversación de una manera dinámica y muy cálida. Y perdón si escribo ahora un poco recordando lo que hablé con él, en lugar de centrarme completamente en su aparición por Valencia. Acabo de cumplir 70 años y deben ser cosas de la edad, pero prometo que pronto haré un post enteramente dedicado a la persona y carrera de Diego Mizrahi.

Decía,pues, que en mis entrevistas con Diego, hablamos de mis comienzos musicales, de cuando me fui a vivir a otros países, de mi carrera en el hemisferio norte y de muchas cosas que quienes siguen estas músicas no saben: por ejemplo, que a mis 12 años ya estaba escribiendo canciones y grabando en el Geloso de mi hermano a finales de la década de 1960, volviéndome, como dijo un periodista español de la revista La Heavy, del célebre Mariskal Romero y su hijo Juan Destroyer + Mariano Muniesa, un pionero silencioso del folk-pop-rock argentino.

En el plató de su programa de televisión en Argentina, donde hicimos el programa especial de fin de año de 2023 y tocamos juntos mi tema Farnham Station, que grabamos después en su estudio a comienzos de 2024.

Pero es que yo tampoco lo sabía, y menos a esa edad, que siendo un pre-adolescente, estaba grabando canciones en castellano al mismo tiempo que músicos argentinos como Tanguito, Litto Nebbia y Spinetta.

Sabía que era lo que denomina un niño precoz, que había empezado a tocar gaita en 1963 y batería, a mis 9 años de edad, en 1965, pero nunca asocié mi música a esto que en Argentina sigue llamándose rock nacional. Para mí era algo natural crear melodías con letra y cantarlas, tanto en español como en inglés.
Ni siquiera sabía en aquellos arranques, que lo que estaba haciendo era componer música, y mucho menos estar haciéndolo cuando aquellos otros músicos considerados ahora próceres del rock argentino, también lo llevaban a cabo al unísono (nunca mejor dicho).

Tampoco me interesa ser prócer de nada ni pertenecer a movimiento alguno. Siempre me mantuve al margen de las etiquetas, de las ideologías y de la política o subdivisiones sociales.
Podría también haber sido un pionero de la new age en España, de los músicos veggies de los años 70s, de mil cosas que realmente no me llaman la atención.

Le comenté a Diego que había grabado en los Electric Lady Studios cuando hacía poco que pasaban por allí Led Zeppelin y The Rollig Stones, 10 años antes que Charly García.
O que toqué una vez con The Clash, mis vecinos en el barrio de Brixton, en la década de 1970.
O que con mi grupo Mamut, en 1972, tocamos con Sui Generis, antes de que se hicieran ellos tan famosos.

Sobre mi amistad con Enrique García, hermano de Charly, a cuya casa iba casi cada tarde a tocar guitarra con él.
Sobre cómo ayudé a músicos argentinos para que pudieran entrar en España, cuando Gustavo Cerati (Soda Stereo) y su manager entonces, Daniel Kon, me pedían ayuda para superar las trabas que el rock español le hacía a los músicos argentinos de los 70s, 80s y 90s, en una actitud de tremenda envidia. De mi amistad con Moris, Roque Narvaja, etc.

Sobre cómo llegué a Hollywood mucho antes que Santaolalla, en una peli para John Liu, amigo y manager de Bruce Lee, además de campeón mundial de karate en 1966.

De mi compañerismo y afinidad, durante años, con Ant Phillips, co-fundador de Genesis, y de tantos músicos increíbles que llegué a conocer.
De Miguel Abuelo viviendo en mi casa de España.
De mi llegada a la NASA como conferenciante sobre la música de las esferas y después músico para una de sus lanzaderas espaciales.

Y de muchísimas cosas más que en Argentina se ignoran porque quienes llevan adelante los medios de comunicación y las redes sociales, no suelen salirse de comentar sobre las mismas temáticas y nombres, muy regidos por lo oficial y, en este caso, por la industria musical, y además, el propio público no indaga demasiado y consume lo que llevan servido a sus pantallas (sea esto de la tv o de cualquier artefacto internetiano), cerrando así, entre todos, el círculo de lo visible y lo invisible.

Por eso, fue un placer haber conocido a alguien tan abierto y desprejuiciado como Diego Mizrahi, un excelente guitarrista que tampoco se casó con ningún guetto del rock ni de la oficialidad musical pero que en sus programas invita y comparte música con muchísimos guitarristas y músicos argentinos del rock y del blues, aparte de sus propios conciertos y covers de infinidad de artistas, como el caso de Santana.

En su gira española de octubre-noviembre 2025, Diego continuó con su enfoque de, por las mañanas y al mediodía tocar un rato en las calles de las ciudades en las que, a la noche, volvería a tocar, esta vez en recitales de pago. En su perfil de Instagram (que recomiendo seguir) Diego iba explicando su experiencia diaria de tocar en la calle y hasta lo que recaudaba en distintos rincones de numerosas ciudades españolas.

Y en Valencia, en el Hard Rock Café, coincidimos para su última fecha de dicha gira.
Una actuación super variada, en la que abundaron canciones propias, del rock internacional y también del rock argentino, con una audiencia que llenó la sala y en la que (comprobé) habían más españolas que argentinos. ¡Buena señal!, ya que la mayoría de los músicos del rock argentino que visitan España, tocan para audiencias que, en un 99%, son netamente de argentinos afincados en distintos puntos de la geografía ibérica, así que se trata de giras españolas pero no exactamente para españoles. Y este no fue el caso de Diego, quien quizás no convocó a tantas personas como los músicos argentinos más masivos, pero sí sabiendo crear una verdadera y real gira española, tanto desde la calle como desde los locales en los que actuó.


Espero que una nueva gira ibérica de Diego Mizrahi pueda repetirse pronto y que quienes están todo el día hablando de Charly, Fito, etc., etc., o esos youtubers que no paran de elogiar a Argentina para obtener likes y suscripciones de la tan vulnerable al elogio audiencia argentina, a quienes en cuanto les hablas bien de Buenos Aires, de Iguazú o de alguna clase de pizza, o les dices que Argentina es el mejor país del mundo, con la mejor hinchada de fútbol, con el mejor público en los conciertos de rock, con mayor cultura y con mejores paisajes, te saturan con miles de likes y comentarios inacabables de adoración por publicar tantas verdades ¡llenas de objetividad y de desinterés!, también algún día hablen de personas, hechos, lugares y cosas que no sean tan burdamente mediáticos e intencionados.

Mientras tanto… y con eterna paciencia…

¡Gracias Diego por tu amistad y tu buena música!
Espero reencontrarme muy pronto contigo en Buenos Aires.

Picture of Guillermo Cazenave

Guillermo Cazenave

Compositor, Productor, Escritor & Conferenciante

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