Una foto de Guill Cazenave.

Hoy visitando Temaikén, un bioparque tras cuyo recorrido viendo a tantos seres hermosos bastante libres en proporción a quienes íbamos a observarlos, llegué a la conclusión de que después de las cosas que me sucedieron últimamente, sin ninguna duda son algunas personas que parecen comportarse como bestias pululando sueltas en forma humana las realmente peligrosas en comparación a estos animales que honran con su presencia a un planeta en el que si hay alguna especie que sobra seguramente sea la autoproclamada «homo sapiens».

 

Durante la visita me esforcé por estudiar ese tema que tanto me apasiona desde hace unos meses: la diferencia entre astas y cuernos. Y es que uno acaba astas los cuernos de tanta cornamenta, refugiándose a cambio en el estudio ingrato; fuente y origen de la paz-ciencia. Extraordinario lugar Temaikén.