Mis juegos de palabras e ideas ortográficas o gramaticales, así como mis asociaciones libres, surten efecto… relativo en quienes no siempre sienten de verdad lo que escriben o dicen.
A los pocos días de publicar esto, el gobierno de España lanzó una campaña que se llama Hodio. ¿Casualidad? quizás sí…, quizás no…
Y en uno de mis perfiles, en lugar de poner Guillermo Cazenave Oficial, etc., etc., escribí soy yo.
Mi sorpresa fue ver, al cabo de unos días, que el perfil de la presidente de la comunidad autónoma de Madrid, salía también encabezado con un soy yo. ¿Casualidad? quizás sí…, quizás no…
En cualquier caso, pienso que, dado que los políticos son cortoplacistas, no continuarán mucho tiempo en estas dinámicas que requieren de enfoques mentales diferentes, porque para darle continuidad a una cosa hay que sentirla, hay que vivirla… De lo contrario, se esfuma a los pocos días; y más con las velocidades que estamos actualmente viviendo.
A lo largo de mi carrera o de mi vida, vi cómo mis frases, algunos de mis títulos y hasta las cosas que divulgaba, me eran copiadas.
No pretendo tener la exclusiva de nada pero sí me gusta que se citen las fuentes.
En los libros, por ejemplo, se menciona la bibliografía, si la hubiere.
Pero comprendo que actualmente, al ritmo que vivimos, la creatividad ha decaído.
Los escritores, los músicos, las disertaciones de los políticos, los coachers, los youtubers, etc., etc., en general, tienen un nivel muy inferior a personas de otras décadas en las que, por cierto, tuve la suerte de vivir, crecer, viajar y laburar.
Y también entiendo que muchas de estas personas tienen a gente que les dan ideas, que, en ocasiones, no son más que preguntas al chat gpt o tomadas de cosas que van viendo en las redes.
Una chica de Córdoba, Argentina, hace unos años, me copiaba hasta los chistes y mis ironías. Y terminó dando charlas en teatros y haciéndose viral.
Lo mismo un médico catalán, que conenzó a hablar de La Supraconciencia y de muchos temas que hasta forman parte de uno de mis discos de hace 30 años.
También hablaba, dicho doctor, de temáticas como las de Raymond Moody en su libro Vida después de la Vida, de hace unos 35 años.
Pero como muchísima gente de 50 años hacia abajo no bebió nada de aquella época, están ahora redescubriendo de una manera light y picoteada brevemente, lo que nosotros investigamos y profundizamos durante años.
Es una pena esta decadencia conceptual.
No me extrañaría nada que la I.A. ocupara casi todos los ámbitos humanos, ya que se lo estamos sirviendo en bandeja.
Falta inspiración y sobran máquinas.